Para reservar en los meses de agosto y julio, en Año Nuevo, Semana Santa y puentes, se debe contactar directamente al teléfono 696480351 o al correo electrónico info@latorretadelllac.com
En el siglo XIX, industriales locales que prosperaron en Barcelona regresaron a Puigcerdà y construyeron elegantes residencias alrededor del lago. Con el tiempo, se convirtió en destino de veraneo para familias barcelonesas en búsqueda de mejorar su salud y, más adelante, también para la burguesía con fines lúdicos.
Alrededor del lago existieron más de diez villas, entre ellas la actual Torreta del Llac, cuidadosamente rehabilitada.
El lago es una postal: un espacio que invita a relajarse y disfrutar de un entorno único en cualquier época del año.
En invierno, las estaciones de esquí como La Masella, Font-Romeu, Les Angles y La Molina se encuentran a poca distancia. Además, Pas de la Casa–Grandvalira está a tan solo 40 minutos en coche. Puedes salir con los esquís por la mañana y regresar para disfrutar de una ducha caliente y una cena casera en la comodidad de tu apartamento.
En primavera, los prados florecen, los pueblos se llenan de vida y es el momento ideal para empezar a practicar deportes como bicicleta, senderismo, golf…
En verano, el frescor de la montaña es un lujo. Aquí no hay olas de calor sofocantes: se duerme con manta y se respira tranquilidad.
En otoño, el valle y los bosques se tiñen de colores cálidos y ofrecen un espectáculo natural que no deja indiferente.






El lago de Puigcerdà es un entorno único donde la naturaleza y la tranquilidad marcan el ritmo de cada estancia. En él habitan una fauna y una flora características, que han ido evolucionando con el paso de los años.
Los cisnes parece ser que fueron introducidos en Puigcerdà en 1928. A pesar de que han ido criando, la población no siempre se ha mantenido estable -bien por causas naturales, bien por muerte violenta- y ha sido necesario adquirir nuevos ejemplares. En años pasados, había llegado a haber cerca de veinte. Como curiosidad, a princpios de los años 80 también pudieron verse ocho cisnes negros.
Las primeras referencias de ave acuática son del año 1781, momento en que se preveía la prohibición de dispararles. Actualmente, hau unos ocho ánades reales. Además se puede observar el pato mandarin y muy de vez en cuando el ánade silbón a causa de su carácter salvaje.
A día de hoy encontramos los siguientes peces en el lago:
A continuación representamos los arboles locales del lago de Puigcerdá y parque Schierbeck. Cuenta con vegetación autoctona , y vegetacion originaria de diversos continentas y en su mayoría propios de un medio de montaña (Himalaya, Atlas, Andes, Montañas Rocosas…)